
Si os he comentado a diario donde se producen secuestro de máquinas tragaperras ilegales, ésta noticia me ha dejado sin palabras.
Pues Bolivia posee 2820 tragamonedas ilegales y que operan en las ciudades más reconocidas de la nación.
Es una cifra alarmante y sobre todo teniendo en cuenta que se reproducen de forma muy rápida. La mayoría de las tragaperras pertenecen a la empresa Corhart, quién obtuvo las habilitaciones logrando un amparo constitucional.





El grave desastre climatológico que está atravesando gran parte de Norteamérica por el huracán Gustav, se ve también reflejado en los casinos.

